Dirección
Carrer de Romaní, 17
Nou Barris, 08042 Barcelona
Horario
Lunes a Viernes: 9am – 5pm

La ferralla es el esqueleto invisible de cualquier edificio. Sin ella, el hormigón no soportaría las cargas. Te explicamos qué es, cómo se trabaja y por qué es fundamental.
Si alguna vez has visto una obra en construcción, habrás observado esas estructuras de barras de acero entrecruzadas que aparecen antes de que se vierta el hormigón. Eso es la ferralla: el armazón metálico que da resistencia y rigidez a los elementos de hormigón armado.
La ferralla es el conjunto de barras de acero corrugado —también llamadas armaduras— que se colocan en el interior de los elementos estructurales antes de hormigonar. Pilares, vigas, losas, muros de contención, cimentaciones… todos necesitan ferralla para funcionar correctamente.
El hormigón solo aguanta bien las fuerzas de compresión. El acero, en cambio, resiste muy bien a tracción. La combinación de ambos —lo que llamamos hormigón armado— es uno de los materiales constructivos más empleados del mundo.
El proceso tiene varias fases:
Un error en el ferrallado puede comprometer la seguridad de toda la estructura. Desde la mala posición de un recubrimiento hasta un solape incorrecto entre barras, cualquier fallo puede tener consecuencias graves a largo plazo. Por eso, contar con ferrallistas especializados —no generalistas— marca la diferencia.
En Montajes y Estructuras Campoamor llevamos más de una década dedicados exclusivamente a este trabajo en Cataluña. Sin atajos.